Durante el verano las averías en los audífonos aumentan un 30 por ciento por culpa de la humedad, el calor, el agua y la arena de las playas. El calor y altas temperaturas afectan también al estado de la pila que acelera su desgaste y puede alterar el volumen del dispositivo o la escucha.

La arena puede obstruir los micrófonos así que es imprescindible proteger los audífonos cuando se permanece en la playa. Hay que poner especial atención cuando el viento sopla con intensidad y recordar siempre que los audífonos no son sumergibles.

Si los audífonos se han mojado, hay que apagarlos y retirar inmediatamente la batería, y secar con un paño. El sudor es otro de los peligros, es muy útil tener ese paño a mano para secar los audífonos. Otro enemigo es el sobrecalentamiento por el efecto del sol y tenemos que tener cuidado donde dejamos nuestros audífonos, si no están en uso deben guardarse en sus cajas protectoras.

Recuerde que tanto las altas temperaturas como la humedad son malos compañeros de estos dispositivos.

Puedes ponerte en contacto con nosotros. Por teléfono 944 072 059, por e-mail a info@clinicacoda.es o en nuestro centro auditivo en Calle Gordoniz Nº9 (Clínica Indautxu) en Bilbao.