Desde luego que no hay que mojar nuestros dispositivos y hay que extremar las precauciones para evitar que esto ocurra. Los audífonos son dispositivos electrónicos, y por lo tanto “enemigos” de los líquidos en general y del agua en particular. Esto implica que no se deben mojar. Y en temporada estival que vamos a la piscina, a la playa, y también sudamos más con el calor, y esta humedad puede penetrar en los dispositivos y el sudor puede ser tan corrosivo como el salitre del mar. Si se ha mojado, apague el audífono inmediatamente, abra el compartimento de la pila y retírela, dejándolo abierto. Seque el audífono y la pila con un trapo seco (agite el audífono para que salga toda el agua posible del interior). Ponga el audífono sobre papel de periódico y colóquelo encima de un radiador a temperatura moderada durante algunas horas, con el compartimento de la pila abierto. Una buena solución es la de utilizar un deshumidificador eléctrico, que consiste en una cámara compacta con cierre magnético, por la que va a circular el aire caliente de manera natural, lo que va a hacer que internamente el audífono se seque. El sistema elimina toda la humedad del audífono, seca el cerumen, elimina el mal olor y las bacterias.

En la actualidad hay en el mercado un tipo de audífonos, con nanotecnología que repele la humedad en sus diferentes orígenes y están protegidos por dentro y por fuera. En clínica Coda te informamos de todo a la vez que cuidamos de tu audición y de tus aparatos.

Puedes ponerte en contacto con nosotros. Por teléfono 944 072 059, por e-mail a info@clinicacoda.es o en nuestro centro auditivo en Calle Gordoniz Nº9 (Clínica Indautxu) en Bilbao.