La sensación de tener los oídos tapados o notarlos obstruidos es relativamente común y puede deberse a varias causas: acumulación de cerumen, trompa de Eustaquio bloqueada, agua en el oído, diferencia de presión, infecciones de oídos, resfriados o alergias, bruxismo, síndrome de Méniere, etc. Durante un resfrío o una sinusitis, parte de la mucosidad que se produce en la nariz, puede migrar al oído a través de un conducto que comunica ambos espacios (trompa de Eustaquio).

Si tienes los oídos tapados, prueba tragar, bostezar o mascar chicle sin azúcar para abrir las trompas de Eustaquio. Si esto no funciona, respira profundamente y trata de soplar por la nariz suavemente mientras te cierras los orificios nasales con los dedos y mantienes la boca cerrada. Si oyes un ruido de chasquido, sabes que has tenido éxito.

Cualquier cosa que afecte al oído interno, al nervio o al sistema vestibular, puede causar mareos, como un tapón de cerumen, pero también un resfrío o sonarse muy fuerte.

Si persisten los síntomas y el dolor es hora de acudir a un profesional, cuidar nuestros oídos es cuidar nuestro bienestar.

Puedes ponerte en contacto con nosotros. Por teléfono 944 072 059, por e-mail a info@clinicacoda.es o en nuestro centro auditivo en Calle Gordoniz Nº9 (Clínica Indautxu) en Bilbao.