El oído es el órgano que permite percibir y distinguir los sonidos convirtiendo las ondas sonoras en información para el cerebro. Para que la audición se lleve a cabo, las ondas vibratorias viajan a través del oído externo por el pabellón auditivo hasta llegar al tímpano. Desde aquí, la cadena de huesos, formada por el martillo, el yunque y el estribo, recibe esta vibración y la envía al oído interno, donde la cóclea estimula las células ciliadas del oído interno que envían impulsos eléctricos a través de los nervios auditivos hasta llegar al cerebro.

La precisión y complejidad del cerebro le permiten distinguir los ruidos de fondo de la voz de nuestro interlocutor en una conversación. De esta manera, el cerebro actúa de filtro y se concentra para prestar toda la atención a la voz de la persona con la que estamos conversando. Cuando la audición se da de manera correcta el cerebro también es capaz de amplificar el sonido de nuestra propia voz en una conversación con ruido ambiente. Cuando una persona sufre pérdida auditiva de transmisión, el cerebro tiene que esforzarse mucho más para conseguir aislar la voz del ruido ambiente. El uso de audífonos hace que el cerebro se adapte de nuevo.

Puedes ponerte en contacto con nosotros. Por teléfono 944 072 059, por e-mail a info@clinicacoda.es o en nuestro centro auditivo en Calle Gordoniz Nº9 (Clínica Indautxu) en Bilbao.