Ahora que se acerca las semana santa muchos decidimos ir de viaje, si lo vas a hacer en avión este articulo puede resultar muy interesarte para cuidar tus oídos durante el viaje.

Si has viajado en avión, seguramente más de una vez se te taponaron los oídos, especialmente durante el despegue o aterrizaje, en una situación desagradable que puede durar varias horas y es común que los oídos zumben e incluso duelan durante un vuelo.

La causa a estos problemas que sufrimos algunas personas cuando vamos en un avión es debido al cambio de la presión atmosférica según la altitud en la que nos encontremos. A mayor altura menor es la presión.

Como al despegar ascendemos muy rápido, esa disminución de presión tiene un efecto físico sobre nuestros oídos. La llamada Trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la zona externa, puede bloquearse, siendo la culpable de estos síntomas.

Al estar en altura, nuestros oídos no sólo se tapan y duelen, sino que provocan efectos secundarios como mareo y problemas para escuchar.

En el caso del descenso, el proceso puede repetirse, incluso con mayor intensidad. Rápidamente, aumenta la presión ambiental y nuestros oídos vuelven a sufrir. Si bien la mayoría de las personas se alivia rápidamente, a otras personas las molestias pueden perdurar por horas o días.

Desde Clínica CODA, os damos algunos consejos para  evitar estos síntomas,  se trata de soluciones muy simples y que son útiles tanto para adultos como niños.

  • La más simple es mascar chicle o chupar un dulce durante el despegue y aterrizaje. La succión, hará que el aire circule y los oídos resistan mejor el cambio de presión. En el caso de los bebés, darles un biberón puede provocar el mismo efecto.
  • Otro truco útil, es bostezar frecuentemente durante ambos momentos, activará los músculos encargados de la apertura de la trompa de Eustaquio, encargada de equilibrar las presiones.
  • Come en el vuelo, el movimiento que realizamos con nuestra boca para triturar los alimentos ayuda a destapar los oídos
  • Evitar dormir durante el descenso, porque durante el sueño la deglución es menos frecuente
  • Maniobra de Valsalva: si deglutir o bostezar no es suficiente para que se compensen las presiones se puede tomar aire, tapar la nariz y la boca y soplar aumentando la presión en faringe, es lo que se denomina maniobra de Valsalva, que ayuda a ventilar el oído interno. Es importante hacerlo de forma suave, de lo contrario podrías dañar tus tímpanos.
  • Si los problemas persisten, acuda a su otorrinolaringólogo.